Canción: Voy a perder la cabeza por tu amor
maliZia kissEn Blondie FM cantamos todo y cuanto nos apetece y como nos apetece, cantamos al amor y al desamor, a la alegría y a la tristeza...
Simplemente cantamos y disfrutamos cantando...
Blondie
Para mi lo mejor de la película, con diferencia, es Lisbeth Salander, aunque tengo que reconocer que el resto es buenísimo también, pero ella… ella es impresionante, su papel, como se va metiendo por cada poro de tu piel, su manera de estar enfadada con el mundo, su astucia, su inteligencia, su forma de sobrevivir y de defenderse. En resumen: ella llena la pantalla durante las cortísimas dos horas y media que dura la película, porque a pesar de lo que dura, resulta así, cortísima.... De todas las escenas sale airosa, lo mismo borda los instantes dramáticos, que los brutales o los violentos, los hoscos y hasta los tiernos… Noomi Rapace está IMPRESIONANTE, con mayúsculas, el personaje de Lisbeth es absolutamente apasionante, su fuerza es devastadora y ha sabido trasmitirlo de una manera tal, que a pesar, como dije antes, que el resto sea muy bueno, hace que salgas absolutamente enamorada de ella.
Que los ruidos te perforen los dientes,
hermandades del rocio
ermita del Rocio
La noche que me envolvieron por primera vez tus brazos entre tus caprichosas sábanas, cerré los ojos y me dormí amándote y cuando desperté a tu lado el amanecer de tus brazos me regalaron de nuevo esos abrazos cálidos que inundaron nuevamente de luz mi corazón y mi alma, eran como dulces besos que me acariciaban, delicados y fuertes, esponjosos y juguetones, que alumbraban mi cuerpo y mi corazón entre las penumbras de tus sábanas…
Me alejé despacito del grupo de amigos, muy despacio, para que no se diesen cuenta que me marchaba. Quería estar solo, quería buscar ese vacío que ahora ya nada podía llenar. Mi vida no había cambiado aparentemente, las mismas costumbres, los mismos amigos, el mismo trabajo, los mismos gustos y las mismas risas de siempre, todo seguía igual, pero ella no estaba.
Cuando fue a la estación de tren de su ciudad no se sentía para nada Penélope ni pensaba en amores abandonados. Se dirigió con paso firme y sin temblarle la voz dijo alto y claro: un billete de ida por favor. ¿A dónde?,- le preguntó amablemente el señor de la ventanilla -, a lo que Rosalía contestó de nuevo con la voz aún más contundente, a donde usted quiera, pero que sea lejos por favor, muy lejos…
Nunca debí aquella tarde, cuando salí a dar un paseo, desviar mi camino y elegir por puro azar esa otra calle, un par de manzanas más hacia arriba. Fue un error fatal porque al pasar por su jardín me quedé fascinada mirándolo. No podía apartar mi mirada de esas rosas. Me quedé allí quieta, observándolas largo rato, hasta que sentí la imperiosa necesidad de olerlas, de tocarlas. Tímidamente llamé al timbre de la verja para pedir permiso y salió él. Nunca debí haber tocado ese timbre, porque mientras balbuceaba ese permiso, sentí la imperiosa necesidad de que ese jardín fuese mío para siempre.
Él, muy cordial, me abrió la puerta para que pasase y fue explicándome pacientemente lo que simbolizaba cada rosa, ya que cada una tenía un significado y un por qué. Nunca debí escuchar sus explicaciones, porque mientras me las daba sentí la imperiosa necesidad de entrar en su casa y ver los jarrones que tenía dentro, con esas flores que ya no vivían más que en un palmo de agua.
Entré en su casa envuelta por el aroma a rosas que allí reinaba y mientras él iba explicándome lo que hacía con ellas antes de que se marchitasen, cómo las secaba y las convertía en bellas rosas secas para que formasen parte de su colección, comencé a sentir la imperiosa necesidad de conocer el resto de su casa. Me llevó a su cocina para enseñarme cómo las mimaba y las cuidaba. Nunca debí entrar en su cocina, porque mientras él cambiaba el agua de sus rosas explicándome ese mimo y cuidado que les profería, sentí la imperiosa necesidad de preparar un desayuno en su mesa y tomarlo los dos mirando por su ventana las rosas de su jardín que bordeaban el camino de cesped.
Mis ojos le transmitieron mi deseo de tomar ese café porque puso la cafetera al fuego.
Y mientras él preparaba la mesa y ponía los cubiertos en el salón, yo miraba todo lo que me rodeaba como si se tratase de un sueño, hasta que su voz rompió el silencio invitándome a sentarme para tomar ese café. Nunca debí sentarme en la mesa de su salón frente a él, porque mientras él me hablaba cordial y sonriente sobre sus rosas, sentí la imperiosa necesidad de conocerle mejor, de hacerle mío.
Fue demasiado fácil quererle. Nunca debí desviar mi camino aquella mañana, tomar ese camino que me llevó a su jardín de rosas, al olor de sus estancias, al intenso y embriagador aroma de su corazón…
Blondie
Caminando y caminando por mi habitación de cuatro paredes llegué al final a ese lugar en donde están mis cosas perdidas y descubrí con alegría alguna realmente placentera que ya había olvidado, pero otras tan tristes que es mejor que reposen allí para siempre.
Tengo la impresión que todas esas cosas andan por aquí siempre acompañándome, no se muy bien como explicarlo, son cosas, sucesos, instantes, emociones, alegrías,tristezas y lágrimas que continúan vivas, pero que están en otro plano, ahí quietas, expectantes. Son situaciones que no tengo más que rememorar para que salgan de inmediato con esa explosión de lozanía que tuvieron en su día. No me gusta ese lugar. Es inhóspito e inhabitable. Huele a pasado, aunque con la descarada frescura del presente. Tiene vida propia y es capaz de arrancarme una lágrima o una sonrisa con la misma fuerza e intensidad que antaño.
Todos los que allí habitan tienen vocación de actores y se pasan la vida ensayando para bordar su papel si se me ocurre llamarles. Disfrutan amenazándome con esa posibilidad aunque saben que cada vez es más remota, porque no pienso hacerlo, no pienso, no pienso, no, ¡que no!, he dicho que no, que no pienso llamar a los pretéritos imperfectos de los verbos. ¡Que se queden ahí!.
Dicen que a ese lugar de los pretéritos es a donde tu mente viaja a la velocidad del rayo cuando vas a morirte y que su realismo es tal que es una segunda vuelta, como una vuelta de tuerca pero contigo mismo.
Sea lo que sea, esa estancia la quiero sellar, que permanezca allí estática, en el pasado y que no haya ni una sola fisura por la que los pretéritos imperfectos se puedan colar, venir y atacar mi presente, ni cuando me sienta muy viva, ni cuando sienta que me estoy muriendo de pena...
Blondie

Bandera de españa de Plaza Colón en Madrid, tomada por el movil de maliZia kiss la mañana del 13 de mayo de 2009 TVE, lamentable, sin palabras, ellos lo dijeron todo con su actitud, huelgan los comentarios sobre ese ente
El en el diván del loko queremos poner hoy y escuchar el Himno Nacional de España en silencio y con el mayor de los respetos, aunque no lo compartamos...
Así que para quien no quiera caldo ¡pues dos tazas!, lo pondremos con letra, a pesar de que el Hinmo Nacional de España no la tenga... pero... es nuestra pataleta...
Que le vamos a hacer, en este diván somos asi de lokos...
Blondie

apaga el reproductor de música antes de ver el video
No he podido evitar poner este video, me parece buenísim
o y el locutor impecable, nos lo cuenta con tal realismo, que me ha hecho temblarrrr…
Y como esta vez pues no estamos, pues puestos a ganar ¡que gane el Athletic!, que los catalanes ya tienen bastante con eso de pesetes, pesetes y lo demás puñetes…pues con eso ya van que chutan...
Blondie


Hay en España unas horribles moscas negras, que han entrado por el norte de la península. Son muy peligrosas porque llevan dentro mucho veneno y buscan seres confiados e ingenuos para picarles por eso quiero avisar que sus picaduras son mas bien un bocado que desgarra la piel y hace sangre, además al morderte liberan una anestésico que al introducirse en tu cuerpo te dejan atontado y cuando nos dejan medio anestesiados nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino y vendernos encima la idea de que atacan porque somos malos, como veréis son altamente dañinas.
A pesar de ser ecologistas en el Diván del loko y tener muy a gala eso de no utilizar sprays y tenerlos con el símbolo de prohibido terminantemente su utilización para preservar el medio ambiente, no nos ha quedado más remedio que levantar esa prohibición y comprar todos esos sprays de DDT para desinfectar bien este espacio. Hemos sellado también todas las ranuras por lo que no podrán entrar las horribles moscas negras.
"Celo mahco, Africa
tu abanico se ensangrentara
a mi sino fiel sera
que veneno fue?.
Trocito que no me sabía y que después me chivaron pero ya no era cuestión de volverla a cantar, uffff…
Blondie

fotografias tomadas esta mañana en Madrid por maliZia kiss con su movil