La noche que me envolvieron por primera vez tus brazos entre tus caprichosas sábanas, cerré los ojos y me dormí amándote y cuando desperté a tu lado el amanecer de tus brazos me regalaron de nuevo esos abrazos cálidos que inundaron nuevamente de luz mi corazón y mi alma, eran como dulces besos que me acariciaban, delicados y fuertes, esponjosos y juguetones, que alumbraban mi cuerpo y mi corazón entre las penumbras de tus sábanas…Y fue así como comprendí que jamás dejaría de amarte. Y fue así como pasaron días y días. Y fue así como pasaron años y años. Y fue así como pasó toda la vida…
Blondie